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Pastillas de sal deportivas: ¿para qué sirven y cómo utilizarlas correctamente?

Si practicas running, trail o ultraresistencia, probablemente ya hayas oído hablar de las pastillas de sal para el deporte. Estos comprimidos han ganado popularidad en los últimos años entre los atletas. Pero ¿en qué situaciones son realmente útiles? ¿Y cómo utilizarlos para sacarles el máximo partido? Aquí tienes lo esencial que debes saber para integrarlos inteligentemente en tu estrategia de hidratación.

 

¿Qué es una pastilla de sal para el deporte?

Una pastilla de sal para deportistas es un suplemento nutricional compuesto esencialmente de sodio, a menudo asociado a otros minerales como el magnesio y el potasio. Algunas formulaciones también contienen calcio, zinc y vitaminas B y C.

El término «pastilla de sal deportiva» engloba generalmente las pastillas de electrolitos efervescentes para disolver en agua y las cápsulas de sal para tragar o masticar.

 

¿Por qué los deportistas utilizan pastillas de sal?

Durante un esfuerzo prolongado, con mucho calor o durante una sesión muy intensa, pierdes tanto agua como electrolitos, en particular sodio cuando sudas.

En estas condiciones, si te hidratas únicamente con agua sin gas, corres el riesgo de diluir aún más el sodio que te queda. Este desequilibrio puede provocar una disminución del rendimiento, calambres, e incluso en algunos casos hiponatremia (nivel de sodio demasiado bajo en sangre).

Las pastillas de sal permiten compensar parte de estas pérdidas de minerales esenciales para preservar el equilibrio del cuerpo.

El papel del sodio durante el esfuerzo

El sodio desempeña un papel clave en el cuerpo durante el esfuerzo físico. Regula el equilibrio hídrico entre tus células y tu sangre, ayuda a mantener una presión arterial estable, participa en la transmisión de las señales nerviosas y favorece la contracción y la coordinación muscular.

¿Cuándo se necesitan realmente?

Si haces, por ejemplo, una carrera de 45 minutos, una hidratación clásica es más que suficiente. En cambio, necesitarás suplementos minerales para una salida de trail de 3 horas en temporada de calor.

Las pastillas de electrolitos son útiles en situaciones muy concretas:

  • Esfuerzo superior a 90 minutos.
  • Deporte de resistencia (maratón, trail, ciclismo, triatlón…).
  • Encadenamiento de sesiones próximas entre sí.
  • Entrenamiento de intensidad sostenida.
  • Competición con mucho calor o clima seco, incluso en formatos cortos.
  • Sudoración importante (camiseta empapada, marcas blancas en la ropa o en la piel).

 

Beneficios y límites de las pastillas de sal para el deporte

Los beneficios esperados

Cuando surge la necesidad, las cápsulas de sal pueden:

  • Ayudar a evitar la deshidratación relacionada con la pérdida de sodio.
  • Reducir el riesgo de calambres relacionados con un desequilibrio electrolítico.
  • Mantener una buena actividad nerviosa y muscular.
  • Preservar la claridad mental en esfuerzos largos.
  • Limitar la caída del rendimiento durante episodios de mucho calor.

Riesgos y precauciones

Tomar pastillas o cápsulas de sal en dosis concentradas puede provocar diarrea, náuseas, hinchazón, vómitos o incluso una sed intensa.

Por esta razón, siempre debes consumir tus cápsulas con agua y disolver correctamente las pastillas efervescentes según las instrucciones del fabricante.

En caso de edemas, dolores de cabeza o debilidad muscular, reduce inmediatamente la suplementación y prioriza el agua pura.

 

¿Cómo utilizar las pastillas de sal durante el deporte?

Pastilla de electrolitos : disolver en una botella o bidón de 0,5 a 0,75 litros según las recomendaciones del fabricante. Consume esta bebida progresivamente durante una hora o incluso una hora y media.

Cápsulas de sal : tomar una o dos cápsulas por hora de esfuerzo en función de la posología recomendada. Bebe inmediatamente 200 a 300 ml de agua para facilitar la absorción.

Adapta tu consumo a las condiciones climáticas. Con tiempo cálido y húmedo, aumenta ligeramente tus aportes. En invierno, tus necesidades disminuyen porque sudas de forma menos abundante.

Prueba siempre tu estrategia de suplementación durante el entrenamiento. No cambies de producto ni de dosis el día de la competición.

 

Alternativas a las pastillas de sal deportivas

Un agua mineral rica en sodio, como Saint-Yorre o Vichy Célestins, aporta sodio de forma natural y se digiere bien durante el esfuerzo.

Otra opción a tu alcance es: añadir sal a tu bidón. Una pizca aporta aproximadamente 250 a 300 mg de sodio. No es tan preciso como una pastilla, pero te permite compensar las pérdidas.

También puedes consumir alimentos salados antes o después del entrenamiento: una sopa, aceitunas, barritas saladas o incluso un simple caldo de verduras.

Las bebidas isotónicas y los geles energéticos salados también son fuentes de electrolitos que debes tener en cuenta en tu estrategia de nutrición deportiva.

 

Testimonios y pruebas científicas

Las investigaciones muestran que la eficacia de una suplementación con sodio depende del contexto y de la intensidad del esfuerzo. En pruebas más largas e intensas, como un half-ironman, esto puede apoyar a tu organismo durante y después del esfuerzo.

En cuanto a los calambres, la mayoría de los estudios indican que la fatiga muscular, y no un déficit de electrolitos, es el principal factor. De hecho, un estudio mostró que el 69 % de los corredores tuvo calambres a pesar de una hidratación y un aporte de sodio adecuados. Solo los «grandes sudadores salados», que pierden muchas sales al sudar, necesitan realmente una suplementación específica.

 

Consejos prácticos para elegir bien tu pastilla de sal deportiva

Antes de comprar tus pastillas de electrolitos o tus pastillas de sal, tómate el tiempo de analizar su composición. Prioriza un producto equilibrado que contenga sodio, potasio, magnesio, cloruro y calcio.

Presta atención a las dosis. En general, una cantidad de sodio comprendida entre 200 y 400 mg conviene a la mayoría de los deportistas. 

El formato también es importante. Las cápsulas son más prácticas para esfuerzos muy largos, como las ultra distancias, mientras que las pastillas efervescentes son ideales para los entrenamientos moderados o para la hidratación diaria.

Prioriza las marcas reconocidas y certificadas, que garantizan una mejor trazabilidad y una formulación equilibrada.

Por último, no olvides el sabor y la tolerancia digestiva : elige un sabor (limón, frutos del bosque, …) según tus preferencias. Antes de validar tu elección, lee atentamente las opiniones de otros deportistas y compara los precios.

Lo más eficaz sigue siendo probar varios productos durante el entrenamiento para identificar el que mejor te conviene.

 

Preguntas frecuentes sobre las pastillas de sal deportivas

¿Hay que tomar pastillas de sal en cada salida?

No, no son necesarias en cada sesión. Resérvalas para ejercicios de larga duración de más de dos horas o en periodos de mucho calor.

¿Las pastillas de sal realmente previenen los calambres?

No de forma sistemática. Pueden ayudar si tus calambres están relacionados con una gran pérdida de sodio en el sudor, pero la fatiga muscular sigue siendo la causa principal de los calambres para la mayoría de los deportistas.

¿Qué diferencia hay entre una bebida isotónica y una pastilla de sal?

Una bebida isotónica combina agua, carbohidratos y electrolitos en un formato líquido listo para beber. Las pastillas de sal están concentradas en electrolitos y sobre todo en sodio. 

¿Se pueden tener efectos secundarios?

Sí. Un exceso puede causar trastornos digestivos, náuseas y sed excesiva. Solo asegúrate de respetar las dosis recomendadas.

¿Las pastillas de sal son útiles en invierno?

Normalmente, en la temporada fría sudas menos y tus pérdidas de sodio siguen siendo moderadas. No obstante, las pastillas conservan su utilidad durante esfuerzos muy largos, incluso con tiempo fresco.

 

Conclusión

Las pastillas de sal para el deporte no son indispensables en todas las situaciones, pero pueden favorecer la resistencia durante esfuerzos largos, intensos o en caso de mucho calor. Su interés se basa en compensar el sodio y otras sales minerales perdidos a través del sudor. Úsalas con criterio y pruébalas durante el entrenamiento. Lo esencial es adoptar un enfoque personalizado según tus necesidades y ajustarlo progresivamente para encontrar lo que mejor funciona para ti.

 

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