• Santé et bien-être

No beber suficiente agua: riesgos, síntomas y soluciones

La hidratación se descuida con demasiada frecuencia en el día a día, aunque las consecuencias de una deshidratación son numerosas. El buen funcionamiento de su organismo depende de una hidratación suficiente. Por eso, no beber suficiente agua puede ser peligroso. En este artículo, vamos a centrarnos en los signos y los riesgos de una deshidratación y ver cómo evitarla.

 

1. ¿Por qué es esencial hidratarse bien?

El agua es, por supuesto, un elemento vital para nuestro organismo. La hidratación que se deriva de ella permite al cuerpo llevar a cabo un gran número de procesos esenciales. Se puede mencionar en particular la eliminación de desechos a través de la orina o también el transporte de nutrientes al ayudar a que la sangre circule más rápidamente, y también encontramos la regulación de la temperatura corporal. En efecto, es importante mantener una temperatura constante, por eso existe la transpiración. Algo aún más importante es simplemente garantizar el buen funcionamiento de nuestro cerebro, ¡ya que el cerebro está compuesto aproximadamente por un 73% de agua! Por todas estas razones, ¡tener una hidratación adecuada es muy importante!

Para darle una idea, para una persona adulta, se recomienda beber aproximadamente 1,6 a 2 litros de agua al día según la EFSA (European Food Safety Authority). Sin embargo, estas cifras dependen evidentemente de su peso, del calor y de su actividad física. Cuanto más alta sea la temperatura y más deporte practique, mayores serán las pérdidas de agua y electrolitos, por eso hay que beber más. Para conocer su consumo ideal de agua, le aconsejamos realizar un cuestionario rápido de un máximo de 2’ en nuestro sitio web. 

 

2. Las 6 señales de que no bebe suficiente agua

Cuando su consumo de agua es insuficiente, su organismo se lo hará notar a través de diferentes síntomas: en primer lugar, aparece la sensación de sed . Es efectivamente el signo de una deshidratación leve, por lo que se recomienda beber incluso antes de tener sed para prevenir este fenómeno. 

Después, si su orina es oscura, eso también significa que le falta agua. Lo mismo ocurre si aparecen con frecuencia dolores de cabeza . Como el cerebro es sensible a la falta de agua (dada su composición de un 73% de agua), un dolor de cabeza puede aparecer rápidamente. 

El cansancio también es una señal enviada por el cerebro cuando no está suficientemente hidratado. En efecto, una hidratación insuficiente ralentiza el flujo sanguíneo y disminuye el aporte de oxígeno, esencial para los músculos y el cerebro, lo que puede alterar su concentración. 

También están los síntomas más comunes como los calambres, la piel seca y el estreñimiento. Si siente uno de estos efectos, es esencial rehidratarse rápidamente para evitar que la deshidratación empeore después.

La hidratación tiene un papel fundamental en nuestra salud y descuidarla puede provocar una cascada de molestias en el día a día y comprometer nuestra salud a largo plazo.

 

3. Las consecuencias para la salud de la falta de agua

Hemos visto que la falta de agua provoca una serie de síntomas, pero ¿cuáles son las consecuencias para su organismo y su salud?

3.1. Los efectos inmediatos

A corto plazo, una deshidratación va a provocar la pérdida de sus capacidades, tanto físicas como mentales; se trata de la fuerza, la resistencia, la reactividad e incluso la memoria que se verán afectadas por esta carencia. La hidratación es entonces esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso e interviene en diferentes procesos corporales importantes.

Su digestión también se verá afectada, porque el agua permite fluidificarla y, si no hay suficiente, existen riesgos de estreñimiento o hinchazón. Es el caso cuando acaba de tener una gastroenteritis con vómitos o diarrea, por ejemplo. Además, la pérdida de líquidos provoca una deshidratación que luego causará problemas digestivos. 

Por último, como ya hemos mencionado, los dolores de cabeza también son una consecuencia frecuente de la deshidratación. La insuficiencia de agua reduce la oxigenación del cerebro, lo que puede provocar dolor, cansancio o sensaciones de mareo. 

3.2. Los riesgos a largo plazo

A largo plazo, una hidratación insuficiente puede tener consecuencias importantes para la salud. Una deshidratación frecuente o prolongada debilita sus riñones y favorece la formación de cálculos renales. Sin un aporte suficiente de agua, los minerales se acumulan, facilitando así la formación de estos cristales sólidos.

Hay que saber que la piel y las articulaciones son particularmente sensibles a la deshidratación. Una disminución del agua corporal reduce la elasticidad de la piel, acelerando la aparición de arrugas y el envejecimiento cutáneo. Las articulaciones, que necesitan una lubricación óptima, también se ven afectadas. Del mismo modo, una hidratación insuficiente puede provocar una disminución del líquido sinovial, esencial para la lubricación de las articulaciones, lo que aumenta el riesgo de dolor y trastornos del movimiento.

Por último, el agua desempeña un papel esencial en la eliminación de toxinas. Una hidratación insuficiente alterará esta función, lo que comprometerá la eliminación de desechos y debilitará el sistema inmunitario.

 

4. ¿Por qué algunas personas no beben suficiente agua?

En la mayoría de los casos, la deshidratación se debe simplemente a un olvido de beber. Ya sea en un adulto o en un niño, los días muy ocupados suelen relegar la hidratación a un segundo plano y las personas beben únicamente cuando sienten sed. 

Además, la sensación de sed varía de una persona a otra. Algunas personas sienten poca o rara vez sed, lo que las lleva a beber de manera insuficiente en el día a día. Esto puede ser particularmente marcado en las personas mayores, ya que el envejecimiento provoca una disminución de la sensación de sed. 

Otra causa frecuente de deshidratación es el consumo de otras bebidas quizá más atractivas, pero menos hidratantes. El café, por ejemplo, suele percibirse como suficiente para hidratarse, cuando en realidad tiene un ligero efecto diurético que, por el contrario, puede aumentar la pérdida de agua. Lo mismo ocurre con los refrescos y el alcohol: aunque se consumen ampliamente, contribuyen poco a la hidratación e incluso pueden agravar la deshidratación debido a su composición (azúcar o alcohol).

Los hábitos de consumo, las preferencias personales y el estilo de vida van a influir fuertemente en el aporte hídrico diario. Comprender estos mecanismos permite anticipar mejor los riesgos de deshidratación y adaptar los hábitos para mantener un buen nivel de hidratación.

 

5. ¿Cómo aumentar fácilmente el consumo de agua?

Para paliar las causas de la falta de hidratación, aquí tiene algunos consejos :

Tener una botella de agua al alcance de la mano : esto reducirá el tiempo que le llevará hidratarse y le permitirá hacerlo rápidamente si es necesario.

Dar sabor a su agua: puede añadir limón, menta o frutas que le gusten, para disfrutarlas en forma líquida.

Utilizar una botella con marcas de medición : esto permitirá seguir con precisión su consumo de agua. 

Ponerse recordatorios: ¡en caso de que realmente olvide beber con regularidad!

Como complemento, consumir alimentos ricos en agua permite aumentar el aporte hídrico sin siquiera pensarlo. Por ejemplo, las frutas y verduras como el pepino, la sandía o la naranja son excelentes fuentes de agua. Los productos lácteos como el yogur también contienen una cantidad nada despreciable de agua y además aportan electrolitos interesantes. Adoptar una alimentación equilibrada contribuye, por tanto, a mantener un buen nivel de hidratación.

Si es una persona deportista, es importante hidratarse antes, durante y después del esfuerzo. Beber antes permite anticipar las pérdidas de agua y electrolitos ; durante, para mantener su nivel de hidratación ; y después, para rehidratarse y compensar la pérdida de electrolitos. Las bebidas que contienen sodio y otros minerales están especialmente recomendadas después del esfuerzo para una recuperación óptima.

Por último, para quienes buscan una solución práctica y agradable, existen pastillas que optimizan la hidratación para disolver en agua. Hydratis ofrece pastillas con electrolitos y oligoelementos, para disolver en su agua y aportarle todos los minerales que necesita a diario, es decir, sodio, potasio, magnesio y cloruro. Además, los sabores propuestos como limón flor de saúco, coco o frutos del bosque, le permitirán disfrutar de su bebida y añadir un sabor que le guste. ¡Así que elija su sabor favorito!

 

6. Los beneficios de una hidratación regular

Adoptar una rutina de hidratación regular y controlada tiene numerosos beneficios para la salud. ¡Su organismo notará los efectos! Beber suficiente agua mejora la circulación sanguínea, lo que va a favorecer un mejor aporte de oxígeno y de nutrientes a los órganos vitales. Esto se traduce en una disminución del cansancio y una mejor concentración.   

Los beneficios no terminan ahí. En efecto, un aporte hídrico adecuado contribuye a reducir los dolores articulares y musculares. El agua ayuda a lubricar las articulaciones, mejorando su movilidad y reduciendo los riesgos de molestias, y participará en la eliminación de toxinas, lo que puede reducir las tensiones musculares.

Por último, una hidratación regular favorecerá un buen tránsito intestinal. Al aumentar el volumen de las heces y hacerlas más blandas, el agua permitirá prevenir el estreñimiento y garantizar un buen funcionamiento digestivo.

 

Hemos visto que las consecuencias de la deshidratación son numerosas, ¡y que se pueden evitar! Por supuesto, puede aplicar diferentes soluciones; la más sencilla es pensar en hidratarse y rehidratarse, consumiendo bebidas y alimentos ricos en agua y electrolitos. 

 

Bibliografía

Cheuvront, S. N., & Kenefick, R. W. (2016). Am I Drinking Enough? Yes, No, and Maybe. In Journal of the American College of Nutrition (Vol. 35, Issue 2, pp. 185–192). Informa UK Limited. https://doi.org/10.1080/07315724.2015.1067872

Valtin, H. (2002). “Drink at least eight glasses of water a day.” Really? Is there scientific evidence for “8 × 8”? In American Journal of Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology (Vol. 283, Issue 5, pp. R993–R1004). American Physiological Society. https://doi.org/10.1152/ajpregu.00365.2002

Cotter, J. D., Thornton, S. N., Lee, J. K., & Laursen, P. B. (2014). Are we being drowned in hydration advice? Thirsty for more? In Extreme Physiology & Medicine (Vol. 3, Issue 1). Springer Science and Business Media LLC. https://doi.org/10.1186/2046-7648-3-18