• Santé et bien-être

Diarrea y calor: comprender, prevenir y reaccionar eficazmente

 

El calor intenso no solo provoca fatiga intensa. También puede alterar su sistema digestivo y provocar diarreas, dolor de vientre o hinchazón. Estos trastornos debilitan aún más su organismo, ya expuesto a la deshidratación durante una ola de calor. En este artículo, le explicamos la relación entre calor y diarrea, y le damos consejos sencillos para limitar los riesgos y reaccionar eficazmente. 

 

Golpe de calor, insolación, déficit hídrico: ¿de qué estamos hablando?

¿Qué es un golpe de calor? 

Un golpe de calor se produce cuando su temperatura corporal supera los 40 °C y sus mecanismos naturales de regulación ya no bastan para enfriarlo. A diferencia de la insolación, que está relacionada con una exposición directa al sol, puede verse afectado incluso a la sombra. 

Si observa la aparición de signos como: piel roja y seca, confusión, pérdida de conciencia o convulsiones, acuda rápidamente a urgencias para una atención adecuada, ya que el pronóstico vital puede verse comprometido. 

¿Cómo saber si tiene una insolación?

La insolación corresponde a un sobrecalentamiento del organismo provocado por una exposición prolongada al sol o una actividad física intensa. Se manifiesta con dolores de cabeza, náuseas, fatiga extrema, fiebre, y a veces diarreas. Aunque por lo general es menos grave que una hipertermia, puede evolucionar hacia complicaciones si no se trata a tiempo. 

Los buenos reflejos : ante los primeros síntomas, póngase a la sombra, hidrátese y refresque su cuerpo (toalla húmeda, ducha tibia, ventilación). 

¿Qué es la deshidratación?

La deshidratación se produce cuando pierde más líquidos y minerales de los que absorbe (sudor, diarreas, vómitos). Durante una ola de calor, este riesgo se amplifica. Puede ser a la vez la consecuencia de una hipertermia o de una insolación, y un factor agravante, ya que altera el funcionamiento del intestino. 

¿Quiénes corren más riesgo? 

 

¿Por qué se tiene diarrea en verano? 

En verano, los alimentos dejados a temperatura ambiente o mal conservados se convierten rápidamente en un terreno propicio para las bacterias (Salmonella, Escherichia coli). El riesgo de gastroenteritis aumenta entonces considerablemente. 

En el extranjero, también puede desarrollar una « diarrea del viajero ». Según Vidal, esta afección infecciosa afecta entre el 25 y el 60 % de las personas en zonas tropicales o subtropicales. Las causas son múltiples: contaminación alimentaria, parásitos, virus o consumo de agua insalubre. 

 

El impacto directo del calor en sus intestinos

Cuando la temperatura exterior aumenta, su cuerpo busca enfriarse. Para ello, dilata los vasos sanguíneos y distribuye el flujo sanguíneo hacia la piel. El sistema digestivo recibe entonces menos oxígeno, lo que ralentiza su capacidad para digerir y absorber correctamente los nutrientes. 

Además, el estrés térmico puede modificar el equilibrio de la microbiota intestinal, es decir, las bacterias que participan en su digestión, y provocar así reacciones como hinchazón y heces más blandas o líquidas. Estos efectos suelen ser más marcados si ya padece un trastorno digestivo crónico, como el síndrome del intestino irritable o ciertas enfermedades inflamatorias. 

 

El círculo vicioso ola de calor – diarrea – deshidratación

Durante una hipertermia, la inflamación altera su sistema digestivo. La pérdida de líquidos reduce la absorción de nutrientes, favorece la aparición de heces frecuentes y acentúa la fragilidad intestinal

Se instala un verdadero círculo vicioso:

  1. Golpe de calor e insolación provocan una pérdida de líquidos y de minerales
  2. El déficit hídrico agrava los trastornos digestivos, incluida la diarrea.
  3. Esta última provoca aún más pérdidas. 

 

¿Cómo prevenir y tratar estos trastornos en verano?

Prevenir la insolación y la deshidratación

Adopte algunos reflejos sencillos:

  1. Evite el sol entre las 10 h y las 16 h.
  2. Use sombrero y ropa ligera.
  3. Beba regularmente en pequeños sorbos, incluso sin tener sed.
  4. Utilice si es necesario soluciones de rehidratación oral (SRO).
  5. Consuma alimentos frescos, bien lavados y conservados en frío.
  6. Limite los esfuerzos físicos intensos. 

También puede utilizar pastillas Hydratis para compensar las pérdidas minerales. 

¿Cómo tratar una diarrea relacionada con el calor?

Priorice la rehidratación oral con agua, caldos o una solución tipo SRO. Deje descansar su sistema digestivo consumiendo alimentos fáciles de digerir, como el plátano, el arroz o la compota de manzana. Evite los platos grasos, picantes, así como el alcohol y el café. 

Consulte rápidamente a un médico si los síntomas persisten más de 48 h, si observa sangre en las heces o si la fiebre aumenta. 

Los buenos gestos en caso de golpe de calor 

Refresque inmediatamente a la persona (ducha tibia, toallas húmedas), colóquela en un espacio fresco y haga que beba en pequeños sorbos. Si está fuera, los comercios con aire acondicionado serán sus mejores aliados. 

Si su estado empeora, contacte sin demora con los servicios de emergencia. 

 

Preguntas frecuentes (FAQ) 

¿Por qué tengo diarrea en verano?

Principalmente por infecciones alimentarias favorecidas por el calor, pero también por la deshidratación y el estrés térmico. 

¿El calor actúa sobre los intestinos? 

Sí. Altera la digestión y la microbiota, lo que favorece la hinchazón y las heces líquidas. 

¿Cuáles son los 4 signos de un golpe de calor?

Temperatura > 40 °C, gran fatiga o confusión, piel roja y seca, ausencia de sudoración. 

¿Por qué una diarrea repentina? 

Puede estar relacionada con una infección alimentaria, estrés térmico, una enfermedad digestiva o una insolación. 

 

Conclusión: conocer mejor los efectos del calor para proteger su salud digestiva

En verano, calor y diarrea forman un dúo temible que puede poner su salud a dura prueba. Para limitar las complicaciones, adopte los buenos gestos de prevención y reaccione rápido desde los primeros síntomas

Recuerde : la duración de un episodio diarreico puede variar de unas horas a varios días, según sus antecedentes y su estado general. En caso de duda, no dude en consultar a un profesional de la salud, ya sea para usted, su hijo o cualquier persona vulnerable. Siempre encontrará información fiable en su médico o farmacéutico. 

 

Bibliografía

Asmara, I. G. Y. (2020). Diagnosis and management of heatstroke. Acta Medica Indonesiana, 52(1), 90–97. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32291378/ 

VIDAL. (2024, 10 de julio). Diarrea del viajero o Turista. VIDAL. 

https://www.vidal.fr/sante/voyage/maladies-voyage/diarrhee-turista.html 

Gisolfi, C. V. (1993). Effects of exercise and heat on gastrointestinal function. In B. M. Marriott (Ed.), Nutritional needs in hot environments: Applications for military personnel in field operations (pp. 103–120). Washington, DC: National Academies Press.

https://doi.org/10.17226/2094 

Gotfried, J. (2025, mayo). Revisión general de las gastroenteritis. MSD Manuals.