En 2018, se publicó una directriz de la ESPEN (Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo) sobre la nutrición y la hidratación en geriatría. En ella se menciona que las mujeres deberían beber al menos 1,6 L de agua al día y los hombres 2,0 L de agua al día. Sin embargo, esta recomendación rara vez y casi nunca se respeta, y por lo tanto provoca episodios de deshidratación más o menos importantes.
Una buena hidratación es esencial para mantener un equilibrio fisiológico estable. Permite el buen funcionamiento de los órganos responsables de la evacuación de los desechos, como los riñones.
Los síntomas de la deshidratación son bien conocidos; boca seca, dolores de cabeza y disminución de energía o fatiga muscular. En algunos casos, el simple hecho de beber agua en cantidad suficiente con más regularidad será suficiente para remediarlo. Se estima que 3 de cada 4 personas sienten diariamente uno o más de estos síntomas de deshidratación sin asociarlo necesariamente con una deshidratación.
Por lo tanto, hay que estar atento a todas las situaciones que puedan provocar una necesidad hídrica importante, como los periodos de mucho calor, las olas de calor, patologías que provoquen diarreas o vómitos o simplemente los olvidos prolongados de hidratarse. Es importante recordar que se aconseja beber 2 L de agua al día de media y más en las situaciones mencionadas.
¿Por qué los seniors son más propensos a la deshidratación que los adultos?
En las personas de mayor edad, el riesgo de deshidratación es mayor que en el adulto por multitud de razones:
En primer lugar, los síntomas (o señales) se vuelven cada vez menos perceptibles; por ejemplo, la sensación de sed disminuye, sin embargo, la necesidad fisiológica sigue siendo muy real.
En segundo lugar, la capacidad de almacenamiento hídrico disminuye con la edad. En efecto, con la edad, la masa magra así como la masa muscular disminuyen, lo que resulta en una disminución de la masa hídrica global y, por tanto, una menor cantidad de agua disponible. A esto pueden añadirse pérdidas de agua más importantes debidas a una alteración fisiológica renal o a la toma de medicamentos diuréticos.
El conjunto de estos factores, fisiológicos y externos, lleva a la misma conclusión: el riesgo de deshidratación aumenta con el avance de la edad.
La alteración de las capacidades renales de concentración y dilución de la orina puede deberse a una vascularización insuficiente o incluso a la disminución del capital nefrónico. Esto conduce a una disminución de la filtración glomerular. Entre otras cosas, los riñones necesitarán más agua para eliminar la misma cantidad de toxinas. Si la cantidad de agua absorbida no es suficiente, se produce entonces una acumulación de toxinas en el cuerpo.
Las personas mayores se encuentran, por tanto, muy a menudo ante una verdadera inadecuación entre aportes y necesidades, lo que provoca una deshidratación que puede resultar mórbida o mortal en casos extremos.
Por todas estas razones, la hidratación de los seniors debe ser vigilada, acompañada y mejorada.
Hydratis 50+ es la primera solución de rehidratación adaptada a personas de 50 a 99+ años
Las soluciones de rehidratación aumentan la osmolaridad del líquido; y por tanto la cantidad de partículas activas en estas. Estas moléculas se denominan osmóticamente activas cuando provocan un desplazamiento del agua; aquí este desplazamiento permite la absorción intestinal.
La gama Hydratis 50+ está compuesta por glucosa y varios electrolitos (Sodio, Carbohidratos, Cloruro, Potasio, Magnesio y Citrato), que permiten una mejor reabsorción del agua y el aporte de electrolitos esenciales para el bienestar de los pacientes.
- Sodio y Glúcidos: Aumentan la osmolaridad para mejorar la asimilación de líquidos por el cuerpo
- Potasio: Contribuye a la recuperación muscular y al buen funcionamiento del sistema nervioso.
- Magnesio: Contribuye a reducir la fatiga, al equilibrio electrolítico y a una buena recuperación muscular.
- Cloruro: Contribuye a una digestión normal gracias a la producción de ácido clorhídrico en el estómago.
El principio científico de las soluciones de rehidratación
Hydratis es una solución de rehidratación oral (SRO) cuya función principal es la rehidratación de las personas mayores favoreciendo el aporte y la buena distribución del agua en el organismo.
En efecto, el uso de glucosa y sal en preparaciones de soluciones de rehidratación por vía oral asegura la absorción más rápida del agua y de los electrolitos en el intestino. La eficacia de las SRO se basa en la capacidad de la glucosa para estimular la absorción de sodio y fluidos en el intestino delgado gracias a un mecanismo que pone en marcha un proceso independiente del AMP cíclico.
La absorción de electrolitos se produce en las células vellosas, mientras que la secreción se produce en las células de la cripta. El aumento del AMPc (adenosín monofosfato cíclico) intracelular inhibe la absorción de NaCl (cloruro de sodio) en las células vellosas y estimula la secreción activa de Cl (cloro) y/o HCO3 (bicarbonato) en las células de la cripta.
En cambio, la absorción de Na (sodio) estimulada por la glucosa en las células vellosas no se ve afectada por los aumentos del AMPc intracelular. Así, la glucosa mejora la absorción de Na y de líquido a pesar de la persistencia de la estimulación de la secreción de Cl y de la inhibición de la absorción de NaCl.
Se sabe que un nivel de electrolitos bajo en la persona mayor deshidratada requiere la toma de líquidos isotónicos (líquidos que contienen concentraciones de sodio, potasio y glucosa similares a las del cuerpo) o hipotónicos (líquidos que contienen concentraciones de sodio, potasio y glucosa inferiores a las del cuerpo) .
Para las personas mayores, que son vulnerables a ciertas anomalías electrolíticas, especialmente de sodio, potasio y magnesio, relacionadas con modificaciones renales asociadas a la edad, es interesante aportar magnesio en cantidad suficiente, además de sodio y potasio, con el fin de compensar posibles pérdidas renales.
Para paliar estas anomalías electrolíticas, en el producto Hydratis 50+ hay magnesio en forma de citrato, que es ideal por su solubilidad en agua, para mejorar la disolución del producto en la bebida. Además, el citrato de magnesio contiene una menor cantidad de magnesio (aproximadamente 17%), lo cual es ideal para limitar los riesgos de hipomagnesemia en las personas mayores.
Por vía oral, es así posible considerar la rehidratación de las personas mayores mediante el uso de SRO en lugar de una rehidratación únicamente con agua. Una formulación estandarizada ha permitido obtener una solución de rehidratación con osmolaridad reducida (obtenida disminuyendo las concentraciones de glucosa y NaCl) para eliminar los posibles efectos indeseables de la hipotonicidad de la solución sobre la absorción de líquidos. Según la OMS, estas soluciones de sales de rehidratación por vía oral son los únicos tratamientos justificables y adecuados en adultos.
La composición de Hydratis 50+ cumple con las recomendaciones de la OMS (OMS/UNICEF, 2006), y está adaptada a las necesidades de electrolitos de las personas mayores. Cabe señalar que la composición de Hydratis 50+ también cumple con la normativa (Reglamentos 609/2013 y 2016/128 y 2016/127). Existen variaciones de dosificación entre los diferentes productos en función del aroma aportado.
En caso de deshidratación o como prevención, independientemente del aroma, el modo de consumo descrito en el envase consiste en diluir en un vaso de agua limpia el contenido de un sobre de Hydratis 50+ en 250 mL de agua poco mineralizada, y consumir la solución a pequeños sorbos respetando las cantidades determinadas por el médico. Se indica beber hasta 8 sobres al día con 2 litros de agua.