Cuando se contrae una gastroenteritis, a menudo uno se pregunta qué puede beber o no. Es el caso del zumo de naranja, que es una bebida muy consumida pero cuyos efectos no son necesariamente muy buenos para su organismo. ¡Vamos a ver en este artículo si es una buena idea beber zumo de naranja cuando se tiene gastroenteritis!
1. Gastroenteritis e hidratación: las buenas prácticas
1.1 ¿Por qué es esencial hidratarse bien?
Durante un episodio de gastroenteritis, perdemos una gran cantidad de agua y minerales, sodio, potasio, calcio y magnesio. Principalmente a causa de los vómitos y las heces. Esto va a causar una deshidratación que provocará diferentes síntomas como el cansancio, los mareos y un mal funcionamiento del organismo. Hidratarse es por tanto esencial para conservar nuestras funciones cognitivas y nerviosas en la mejor forma posible.
1.2 ¿Cuáles son los signos de deshidratación que hay que vigilar?
Si está deshidratado, su cuerpo se lo hará saber a través de varios signos que deben vigilarse: la sed es el principal, pero también puede haber dolores de cabeza, menos orina o cansancio. En ese caso, es importante beber pequeños sorbos a intervalos regulares para rehidratarse.
1.3 ¿Qué beber para aliviar una gastroenteritis?
Para aliviar la gastroenteritis, hará falta una bebida que le rehidrate lo mejor posible. En lactantes y niños pequeños, las soluciones de rehidratación oral (SRO) son la mejor opción, porque contienen una mezcla optimizada de sodio, glucosa y otros electrolitos que favorecen la absorción de agua por el organismo. En el adulto, una alternativa eficaz es el uso de bebidas electrolíticas que contengan sodio y glucosa en cantidad moderada, lo que favorece la rehidratación sin provocar un efecto osmótico excesivo. Estas bebidas están equilibradas en electrolitos y, por tanto, permitirán compensar las pérdidas debidas a la enfermedad.
También es posible beber preparaciones caseras, como caldo salado o bien infusiones. El caldo es muy rico en agua, que es el ingrediente principal para hidratarse, pero también en sal y potasio, que restauran los minerales. Las infusiones, por su parte, permiten aliviar su sistema digestivo, gracias a las diferentes plantas incluidas en las bebidas.
2. ¿Se recomienda el zumo de naranja en caso de gastroenteritis?

2.1 Cuando se tiene diarrea, ¿se puede beber zumo de naranja?
Durante una diarrea, se recomienda beber y consumir alimentos neutros, es decir, ni ácidos ni básicos. Ahora bien, el zumo de naranja es relativamente ácido, lo que podría causar una irritación de la pared intestinal y, por tanto, empeorar la diarrea. Además de la acidez, su osmolaridad relativamente elevada favorece la secreción de agua en el intestino, lo que puede agravar la diarrea en lugar de aliviarla.
2.2 ¿Es beneficioso el zumo de naranja en caso de vómitos?
Para los vómitos, el problema es el mismo que para la diarrea: la acidez no conviene al organismo y corre el riesgo de agravar las náuseas.
Una alternativa posible es el zumo de manzana diluido. Este zumo es más suave y, al diluirlo con agua, se reducirá su efecto osmótico y su impacto digestivo, lo que lo hace más adecuado para un sistema digestivo debilitado.
2.3 ¿Qué zumos de frutas conviene priorizar en caso de gastroenteritis?
Si realmente quiere beber un zumo de frutas, será mejor optar por el zumo de manzana diluido con agua, ya que no contiene mucha fibra. El zumo de arándano también es una opción interesante, porque posee propiedades antidiarreicas demostradas y puede reducir la frecuencia de las deposiciones. Por último, el agua de coco es muy rica en electrolitos y, por tanto, es una excelente bebida para hidratarse después de importantes pérdidas de agua.

3. ¿Qué comer y beber para recuperarse después de una gastroenteritis?
3.1 Alimentos que conviene priorizar
Después de una gastroenteritis, se aconseja comer alimentos relativamente neutros, como arroz, patatas y zanahorias, porque son fáciles de digerir. Estos alimentos contienen carbohidratos simples que aportan energía y al mismo tiempo son bien tolerados por el sistema digestivo. El plátano y las manzanas cocidas también ayudan a regular el tránsito. No dude tampoco en beber sopas, ya que le hidratan además de alimentarle.
3.2 Alimentos y bebidas que se deben evitar
Por el contrario, hay que evitar todo lo que sea ácido, graso y azucarado, especialmente los refrescos, los productos lácteos y los dulces. Su consumo puede agravar los trastornos digestivos y provocar hinchazón.
¡El café también es una mala idea! En efecto, la cafeína es un estimulante intestinal que puede acelerar el tránsito y el vaciado gástrico y, por tanto, agravar la diarrea, aumentando el riesgo de deshidratación.
3.3 Ejemplo de menús durante 3 días para una recuperación óptima
Día 1:
- Desayuno: compota de manzana e infusión
- Almuerzo: arroz blanco y zanahorias cocidas
- Cena: caldo de verduras y puré de patatas
Día 2:
- Desayuno: plátano triturado e infusión de manzanilla
- Almuerzo: filete de pollo a la plancha con arroz blanco
- Cena: sopa de verduras y compota de manzana
Día 3:
- Desayuno: pan blanco ligeramente tostado con un poco de miel
- Almuerzo: pescado blanco al vapor con patatas
- Cena: sopa de verduras y un plátano
4. ¿Cuándo hay que consultar a un médico?
4.1 Los signos preocupantes

Los signos que deben hacerle pensar en acudir a consultar a un médico son una deshidratación muy importante, con todos los síntomas que la acompañan, así como la presencia de fiebre alta o sangre en las heces. En el caso de la fiebre o la sangre, eso significa que hay una infección bacteriana y que necesita un tratamiento médico.
4.2 Las personas con riesgo de complicaciones
Algunos grupos de personas tienen más riesgo de complicaciones, especialmente los niños pequeños y las personas mayores. En estas poblaciones, la deshidratación aparece más rápidamente y puede tener consecuencias graves. En las personas mayores, al ser el sistema inmunitario menos eficaz, también son más vulnerables a las infecciones.
El zumo de naranja no se recomienda en caso de gastroenteritis debido a su acidez y a su alto contenido en azúcar, que pueden agravar los síntomas digestivos. Para una rehidratación eficaz, priorice las bebidas ricas en electrolitos, como las soluciones de rehidratación oral para los lactantes, o bebidas electrolíticas adaptadas a los adultos que contengan sodio y otros electrolitos y oligoelementos, así como una pequeña cantidad de glucosa.
Como complemento, las soluciones caseras como el caldo salado o las infusiones también pueden ayudar a restaurar el equilibrio hídrico y a calmar el sistema digestivo. Por último, si sus síntomas persisten, empeoran o van acompañados de signos preocupantes como fiebre alta o sangre en las heces, consulte rápidamente a un médico. Una buena hidratación y una alimentación adecuada siguen siendo las claves de una recuperación rápida.
Bibliografía
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