Fatiga inexplicada, dolores de cabeza persistentes, trastornos de la concentración… ¿Y si estos síntomas en apariencia banales ocultaran un desequilibrio invisible pero potencialmente grave?
La hiponatremia, todavía poco conocida por el gran público, constituye sin embargo la anomalía hidroelectrolítica más frecuente en el ámbito hospitalario. Entre el 15 y el 30 % de los pacientes hospitalizados la padecen según algunos estudios científicos recientes. Detrás de este término médico se esconde, sin embargo, una realidad simple: una falta de sodio en la sangre, capaz de alterar todas las funciones vitales de su organismo.
Tanto si es deportista, mayor o está afectado por una patología crónica, este trastorno puede afectarle, a veces sin que sea consciente de ello. Comprender sus mecanismos y reconocer sus primeros signos permite evitar complicaciones potencialmente graves. Este artículo le presenta lo esencial para identificar, prevenir y corregir una hiponatremia.
¿Qué es la hiponatremia?
La hiponatremia se define como una disminución anormal de la concentración de sodio en la sangre. En concreto, su nivel de sodio sanguíneo, llamado natremia, desciende por debajo de 135 mmol/L
Como recordatorio, el sodio constituye el principal electrolito del compartimento extracelular, es decir, del espacio situado fuera de sus células. Este mineral desempeña un papel importante en:
- la regulación del equilibrio hídrico;
- el mantenimiento de la presión arterial;
- la transmisión del impulso nervioso;
- la contracción muscular y
- la regulación del volumen sanguíneo.
Cuando el nivel de sodio sanguíneo disminuye, la osmolalidad plasmática baja y el agua se desplaza entonces hacia el sector intracelular (es decir, hacia el interior de sus células) gracias a un fenómeno llamado ósmosis.
Tres mecanismos pueden desencadenar la hiponatremia:
- una dilución excesiva del sodio por un aporte hídrico (agua pura) demasiado importante;
- una pérdida excesiva de sodio por la sudoración, excreción renal excesiva o pérdidas digestivas;
- una redistribución anormal del sodio entre el sector intracelular y extracelular.
La gravedad depende de la magnitud del descenso y de la rapidez de su instauración. Se habla de hiponatremia aguda cuando se instaura bruscamente en menos de 48 horas, y de hiponatremia crónica más allá de ese plazo.
¿Cuáles son los síntomas de la hiponatremia?
Las manifestaciones clínicas varían considerablemente según la intensidad del déficit de sodio y la velocidad de instauración del desequilibrio.
Síntomas leves
Cuando la hiponatremia se instaura progresivamente o sigue siendo moderada, los signos pueden ser discretos y poco específicos. Los pacientes describen generalmente una fatiga inusual, náuseas a veces acompañadas de vómitos y dolores de cabeza difusos. Otros refieren calambres musculares, una debilidad generalizada o pérdida de apetito. También puede sentir una ligera confusión mental, experimentar dificultades de concentración y notar una disminución de su estado de alerta.
Estos síntomas son fáciles de confundir con otros problemas de salud.
Síntomas graves
Una hiponatremia grave o aguda constituye generalmente una urgencia médica.Debido a la hinchazón celular en su cerebro, pueden aparecer entonces síntomas neurológicos : desorientación profunda, convulsiones, dificultades respiratorias, agitación extrema o letargo pronunciado, vómitos incoercibles, coma.
Ante estos signos, se impone una atención hospitalaria inmediata para evitar secuelas neurológicas irreversibles, e incluso la muerte.
Las causas frecuentes de la hiponatremia
Si consume cantidades excesivas de agua durante esfuerzos físicos prolongados, corre el riesgo de diluir peligrosamente su sodio sanguíneo, especialmente si es deportista de resistencia.
Sin embargo, varios otros factores pueden provocar una hiponatremia.
El SIADH (síndrome de secreción inapropiada de ADH) figura entre las causas más comunes al diluir el sodio sérico. Corresponde a una secreción excesiva de la hormona que retiene el agua a nivel de los riñones. Es por ejemplo el caso de una paciente sometida a una cirugía transesfenoidal por un adenoma hipofisario: desarrolló una hiponatremia desde el primer día postoperatorio, alcanzando 109 mEq/L en el día 11 a pesar de las perfusiones y del tratamiento con hidrocortisona.
Las pérdidas digestivas importantes, como las diarreas graves o los vómitos prolongados, provocan una depleción de sodio significativa. Su cuerpo pierde tanto agua como sodio por estas vías.
Ciertas patologías renales impiden que sus riñones retengan correctamente el sodio al favorecer su excreción excesiva por vía urinaria.
Las enfermedades de órganos como la insuficiencia cardíaca, la cirrosis avanzada o la insuficiencia renal crónica alteran el equilibrio entre el agua y el sodio en su organismo.
Los trastornos hormonales, en particular la insuficiencia suprarrenal y el hipotiroidismo grave, también forman parte de los factores y deben investigarse durante el estudio etiológico.
Factores de riesgo farmacológicos
Los diuréticos tiazídicos como la indapamida, unos medicamentos que aumentan la eliminación urinaria de sodio, son responsables de una parte importante de las hiponatremias, sobre todo en las personas mayores, según un estudio publicado en European Journal of Clinical Pharmacology.
Esto es precisamente lo que ilustra el caso de una mujer de 72 años en tratamiento antihipertensivo a la que se le prescribió indapamida. Dos semanas más tarde, desarrolló una fatiga importante y pérdida de apetito. El estudio reveló una natremia de 116 mEq/L, confirmando una hiponatremia hipotónica inducida por el diurético.
Otros medicamentos también aumentan el riesgo:
-
los antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS);
-
la carbamazepina, un anticonvulsivante;
- los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que modifican la regulación renal del agua.
Si utiliza un tratamiento entre estos, es importante realizar una vigilancia regular de su natremia.
¿Cuáles son los tratamientos de la hiponatremia?
El manejo terapéutico debe adaptarse a la causa, la gravedad y la velocidad de instauración. Una corrección demasiado rápida expone a una complicación neurológica grave llamada síndrome de desmielinización osmótica o mielinólisis centropontina.
Tratamiento de las hiponatremias moderadas
Si presenta una hiponatremia moderada y crónica, la restricción hídrica entre 500 y 750 mililitros por día constituirá su tratamiento de primera intención. En algunos casos, puede resultar necesario aumentar los aportes dietéticos de sodio o administrar suplementos.
Según el diagnóstico, el tratamiento de la causa subyacente de su hiponatremia sigue siendo primordial. Su médico ajustará o suspenderá los medicamentos responsables, tratará una posible infección o se hará cargo del problema orgánico.
Si tiene una deshidratación asociada a una disminución del volumen sanguíneo circulante llamada hipovolemia, se le administrará una solución salina isotónica para restablecer el volumen sanguíneo del sector extracelular y la función circulatoria.
Tratamiento de las hiponatremias graves
Las hiponatremias graves sintomáticas requieren una hospitalización urgente. La corrección de la natremia en este caso está controlada y es progresiva, bajo estrecha vigilancia médica. Entonces recibirá una administración intravenosa de suero salino hipertónico al 3 %.
La corrección no debe exceder 10 milimoles por litro en 24 horas para las formas agudas con síntomas graves y 8 milimoles por litro para las formas crónicas.
En ciertas situaciones específicas, por ejemplo en caso de SIADH crónico resistente a la restricción hídrica, el médico prescribe a los pacientes medicamentos antagonistas de los receptores de la vasopresina, llamados vaptanes.
Prevenir la hiponatremia: consejos prácticos
Beba agua regularmente, sin forzarse. Esta recomendación se dirige, por supuesto, a las personas sanas que no padecen insuficiencia renal o cardíaca.
Adopte una alimentación equilibrada, naturalmente rica en sodio sin caer en el exceso. Si sigue una dieta particular, asegúrese de que no sea excesivamente restrictiva en sal, salvo indicación médica contraria.
Si practica con frecuencia una actividad física prolongada o intensa, evite beber grandes cantidades de agua pura. Compense las pérdidas de sodio con bebidas con electrolitos apropiadas.
Si toma medicamentos susceptibles de afectar el nivel de sodio en la sangre, haga un seguimiento médico regular que incluya la medición de su natremia.
Hiponatremia en ciertas poblaciones de riesgo
Ciertas categorías de personas presentan una vulnerabilidad particular que requiere una atención reforzada.
Personas mayores
Con la edad, la capacidad de sus riñones para adaptar la excreción de agua y sodio disminuye. La toma simultánea de varios medicamentos, frecuente después de los 65 años, aumenta aún más este riesgo, al igual que la presencia de enfermedades crónicas como la insuficiencia cardíaca o los trastornos cognitivos, que también constituyen factores agravantes.
La hiponatremia crónica en la persona mayor multiplica por 4 el riesgo de osteoporosis y por 4,6 el riesgo de fracturas por fragilidad. Hágase un ionograma sanguíneo regularmente si pertenece a este grupo de edad.

Deportistas de resistencia
Si practica actividades de resistencia como el maratón o el triatlón, está más expuesto al riesgo de hiponatremia por esfuerzo. Durante su ejercicio prolongado, pierde sodio por la sudoración, a veces en cantidades importantes según la intensidad de su esfuerzo y las condiciones climáticas.
El peligro surge cuando compensa estas pérdidas únicamente con agua pura, como ilustra un informe de caso publicado en 2020 : Un hombre de 39 años desarrolló una hiponatremia grave después de correr un maratón. Presentaba convulsiones y somnolencia, sin deshidratación clínica. El tratamiento con solución salina hipertónica IV permitió una recuperación completa en tres días.
Para protegerse, priorice las bebidas isotónicas que contienen sodio, respete las señales de su cuerpo y ajuste su aporte hídrico de manera apropiada sin excesos.
Pacientes en tratamiento diurético
Si el uso de diuréticos forma parte de su tratamiento, sepa que aumentan la eliminación urinaria de sodio. Debe respetar imperativamente el calendario de seguimiento médico establecido por su médico. Infórmele rápidamente de cualquier síntoma sugestivo que observe y no modifique nunca su tratamiento sin su opinión.
¿Cuándo consultar a un médico?
Si presenta síntomas neurológicos como una confusión importante, trastornos de la conciencia o convulsiones, contacte inmediatamente con los servicios de urgencias.
Consulte rápidamente también si desarrolla náuseas persistentes acompañadas de vómitos repetidos, dolores de cabeza inusuales que empeoran, o una debilidad muscular importante. Los signos de deshidratación grave como una sed intensa, boca seca, disminución de la producción de orina o mareos también requieren una consulta rápida. Se impone una consulta programada si pertenece a una población de riesgo y observa síntomas, incluso moderados.
FAQ – Hiponatremia: las preguntas que se plantea
¿Cuáles son las causas de una hiponatremia?
La hiponatremia resulta de varios factores: consumo excesivo de agua, pérdidas digestivas importantes, sudoración abundante durante esfuerzos prolongados, enfermedades crónicas, trastornos endocrinos y toma de ciertos medicamentos como los diuréticos.
¿Se puede tener una hiponatremia sin darse cuenta?
Sí. La hiponatremia moderada puede permanecer asintomática o provocar únicamente síntomas discretos como una ligera fatiga. A menudo se descubre de forma fortuita durante un análisis de sangre.
¿Cómo corregir una hiponatremia rápidamente?
La corrección rápida está desaconsejada porque expone a complicaciones neurológicas graves. El tratamiento debe ser progresivo y adaptado, bajo estricta vigilancia médica.
¿La hiponatremia puede ser mortal?
Sí, la hiponatremia grave constituye una urgencia médica potencialmente mortal. Con una atención precoz y adecuada, el pronóstico sigue siendo generalmente favorable.
¿Cuál es la diferencia entre la hiponatremia y la hipernatremia?
La hiponatremia corresponde a una falta de sodio en su sangre (su natremia es inferior a 135 milimoles por litro), mientras que la hipernatremia representa un exceso de sodio en su sangre (su natremia es superior a 145 milimoles por litro).
Conclusión
La hiponatremia representa un desequilibrio electrolítico cuya importancia nunca debe subestimar. Desde la simple fatiga hasta las complicaciones neurológicas graves, sus manifestaciones varían considerablemente. Mantener un equilibrio óptimo de sodio requiere un enfoque que combine hidratación razonada, alimentación equilibrada y vigilancia frente a los factores de riesgo.
Tanto si es deportista, una persona mayor o está bajo tratamiento farmacológico, conocer su vulnerabilidad específica le permite adoptar las medidas preventivas apropiadas. Los síntomas sugestivos nunca deben banalizarse. Ante la menor duda, consulte a su médico para obtener un diagnóstico.
Advertencia médica importante
Este artículo está redactado únicamente con fines informativos y no sustituye en ningún caso una opinión médica personalizada. La información presentada no debe utilizarse para el autodiagnóstico ni la automedicación. La hiponatremia es un trastorno médico serio que requiere una evaluación y un manejo por parte de un profesional sanitario cualificado.
En caso de síntomas graves (confusión, convulsiones, trastornos de la conciencia), contacte inmediatamente con los servicios de urgencias.
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