¿Puede el impacto de una buena hidratación ayudar durante las dietas y la pérdida de peso?
I) Las frutas y verduras, la base de una alimentación saludable.
Las frutas son alimentos caracterizados por su bajo aporte calórico debido a su riqueza en agua, su bajo contenido en lípidos y su alto contenido en fibras, vitaminas, minerales y diversos microconstituyentes. Para algunos de estos elementos, las frutas y verduras representan fuentes importantes de nuestra alimentación: es el caso de la vitamina C, los folatos y la vitamina A aportada por los carotenoides provitamínicos A.
Las fibras actúan sobre la saciedad, la excreción fecal y la actividad motora del intestino, sobre los parámetros metabólicos, en particular los lípidos plasmáticos en ayunas y posprandiales, y sobre las características de la flora colónica debido a los efectos prebióticos de ciertas fibras.
La vitamina C está dotada de propiedades reductoras en la base de su actividad biológica. Tiene una actividad antioxidante y un papel de cofactor en las reacciones catalizadas por el oxígeno. Además, es reconocida por sus capacidades de inhibición de la síntesis de nitrosaminas, compuestos cancerígenos.
Los carotenoides provitamina A (α- y β-carotenos) generan vitamina A, que tiene un papel esencial en la fisiología de las células nerviosas de la retina.
La vitamina B9 está representada por el grupo de los folatos o poliglutamatos. Los folatos participan en el metabolismo de los aminoácidos y de los ácidos nucleicos.
En la mujer en el momento de la procreación se asocia a un riesgo de defecto de cierre del tubo neural del feto.
La vitamina K es un cofactor indispensable para la carboxilación de ciertas proteínas que intervienen en la coagulación sanguínea y en la activación de la osteocalcina necesaria para la mineralización ósea.
Estudios más recientes intentan precisar el papel de esta vitamina en los procesos de mineralización ósea. El potasio actúa, en estrecha relación con el sodio, para mantener el equilibrio ácido-base del cuerpo y el de los fluidos; se necesitan altas concentraciones intracelulares para el buen funcionamiento de las células. Un aporte alimentario elevado de potasio protegería del desarrollo de la hipertensión arterial.
El magnesio, segundo catión intracelular, es un elemento de gran importancia: la mayoría de las vías metabólicas son magnesio-dependientes y este elemento desempeña un papel clave en el equilibrio iónico de las membranas. El magnesio intracelular desempeñaría un papel clave en la acción reguladora de la insulina y en el buen funcionamiento del sistema vascular.
Los polifenoles y los carotenoides no provitamínicos tienen propiedades antioxidantes. Sin embargo, estas propiedades parecen limitadas in vivo dada las bajas concentraciones encontradas a nivel plasmático. Estos compuestos son, de manera general, débilmente absorbidos y para algunos, como los polifenoles, fuertemente metabolizados. Actualmente se están explorando nuevas vías de acción.
Otros compuestos como los glucosinolatos y los compuestos azufrados son objeto de gran interés debido a sus propiedades potencialmente protectoras frente al desarrollo tumoral. Los contenidos de todos estos micronutrientes y microconstituyentes varían en función de numerosos parámetros tales como la variedad o el estadio fisiológico del vegetal, el clima (luz, temperatura), las prácticas de cultivo (fertilización, riego), las condiciones de almacenamiento poscosecha y las prácticas culinarias, lo que dificulta la evaluación de los aportes reales.
S
e aconseja beber al menos 1,5 litros de agua al día. Pero este aporte también puede provenir de las frutas frescas, que todas contienen más del 80 % de su peso en agua.
II) Nuestros consejos para hidratarse bien a lo largo del día.
Una buena hidratación diaria tiene consecuencias muy positivas para su salud.
Bebiendo de manera moderada a lo largo del día o eligiendo remedios caseros eficaces: mezclas que contienen jengibre y limón o infusiones. Por otra parte, se aconseja verter una cucharadita de bicarbonato en un vaso de agua tibia y remover bien la mezcla antes de beberla. Otros, por su parte, prefieren optar por las bebidas isotónicas... Pero en realidad, no todos estos consejos ofrecen una eficacia absoluta.
Si la deshidratación es leve, el simple hecho de beber agua corriente puede ser suficiente. En cambio, si se ha producido una pérdida de agua y de electrolitos, también hay que reemplazar las sales (más particularmente el sodio y el potasio). Se puede conseguir una serie de bebidas comerciales que han sido elaboradas con el fin de permitir reemplazar las sales (electrolitos) perdidas durante ejercicios vigorosos o durante enfermedades.
Hydratis ofrece este tipo de bebidas salvadoras. Al consumir estas bebidas, se puede prevenir la deshidratación o tratar una deshidratación leve. El procedimiento es muy simple: basta con introducir las pastillas efervescentes en un gran vaso de agua y luego beberlo. Esto debe hacerse hasta 2 o 3 veces al día según la necesidad para optimizar la hidratación. Beber muchos líquidos y tomar un poco de sal adicional durante o después de los ejercicios o en el transcurso de enfermedades también será eficaz.

Si la deshidratación empeora y la presión arterial baja lo suficiente como para provocar un estado de shock o casi, se trata entonces de una situación de urgencia que exige atención médica inmediata. En un caso tan grave, podrá administrarse una solución intravenosa que contenga cloruro de sodio.
La causa subyacente de la deshidratación siempre debe tratarse. Por ejemplo, si la diarrea es la causa, la toma de medicamentos que tratan o detienen la diarrea también podría resultar necesaria. Una vez tratada la causa de la deshidratación, deberá ser supervisado para asegurarse de que bebe suficientes líquidos para mantenerse hidratado. Su médico podría estudiar su función renal para asegurarse de que sus riñones funcionan adecuadamente cuando toma cantidades normales de líquidos.
En presencia de síntomas de deshidratación en un niño, se debe contactar inmediatamente con un profesional de la salud.
Para prevenir la deshidratación, hay que beber agua, o productos de reemplazo de líquidos, en cantidad suficiente cuando las condiciones favorecen la deshidratación (por ej. tiempo caluroso, húmedo o frío, gran altitud, esfuerzos físicos vigorosos). También es importante evitar las bebidas alcohólicas o que contengan cafeína, que aceleran la deshidratación al aumentar el flujo urinario. Se recomienda consumir todos los días de 2 a 3 litros (aproximadamente 8 vasos) de líquidos.
III) ¿Cómo puede Hydratis acompañarle en su proceso de pérdida de peso?
¿Por qué estar bien hidratado va a ser beneficioso durante una pérdida de peso?
El agua es un supresor natural del apetito
Cuando el estómago siente que está lleno, envía señales al cerebro para que deje de comer. El agua ocupa espacio en el estómago, lo que conduce a una sensación de saciedad y reduce así la sensación de hambre.

Beber un vaso de agua antes de comer también puede ayudar a reducir los picoteos innecesarios. Los participantes de un estudio realizado en 2014 bebieron 500 ml de agua aproximadamente 30 minutos antes de cada comida, además de su consumo habitual de agua. Al cabo de ocho semanas, observaron una reducción del peso, de la grasa corporal y una disminución del apetito.
Acelerar la quema de calorías
Algunas investigaciones indican que el agua puede ayudar a quemar calorías. Los científicos observaron que el agua aumenta temporalmente el gasto energético en reposo del organismo. El agua fría sería particularmente eficaz: el cuerpo gasta aún más energía y, por tanto, calorías para calentar el líquido que digiere.
Impulsar la eliminación de desechos
Cuando el cuerpo está deshidratado, no puede eliminar correctamente sus desechos en forma de orina o de materia fecal. El agua ayuda a los riñones a filtrar las toxinas, mientras que el organismo conserva los nutrientes y electrolitos esenciales. Cuando el cuerpo está deshidratado, los riñones retienen el líquido. El agua también ayuda al cuerpo a recuperarse de problemas digestivos, como la diarrea y la indigestión.
Hydratis le permite una mejor hidratación, reemplaza los minerales perdidos y permite a sus células luchar contra el estrés oxidativo.
¡Sobre todo, no espere a tener sed para hidratarse! Beba Hydratis en situaciones en las que tenga una mayor necesidad de hidratación y si desea perder peso. Esto le permite optimizar la absorción de agua en esos momentos y la eliminación de desechos de su organismo.
Cambie su estilo de vida reduciendo su aporte calórico, evitando los azúcares refinados, practicando una actividad deportiva regular e hidratándose regularmente. Le aconsejamos disolver dos pastillas Hydratis en un gran vaso de agua dos o tres veces al día para mantener una hidratación continua favorable a una pérdida de peso notable. No espere más, diríjase a Hydratis porque su bienestar es nuestra prioridad.
